jueves, 1 de noviembre de 2012

El tamaño importa

¿Cómo podemos hacer que un ejercicio individual se transforme en un trabajo de grupo y que además podamos explotarlo continuamente durante la sesión formativa? Utiliza el "gran formato".

Seguramente, para tus sesiones de formación dispones de muchas plantillas para que, individual o grupalmente, los participantes plasmen una reflexión, resuelvan un ejercicio, contesten un test de conocimientos, etc. Si en lugar de utilizar un folio las preparas en una hoja de papelógrafo las posibilidades del mismo ejercicio se multiplican:

  1. Puedes trabajar en grupo una tarea originariamente individual.
  2. Puedes solicitar a los participantes que utilicen la hoja como "diapo" para presentar al resto del grupo sus conclusiones.
  3. Puedes colgar las hojas completadas en la sala para que las ideas estén presentes en todo momento.
  4. Puedes ir a ellas para repasar los contenidos o responder una pregunta que te hayan planteado.
  5. Puedes introducir movimiento colgando las plantillas con el ejercicio a resolver en diferentes puntos del aula y que los participantes deban levantarse e ir de unas a otras para completarlas.
  6. Puedes pedir que se rectifiquen, modifiquen o amplíen tras introducir un nuevo contenido... 

lunes, 15 de octubre de 2012

Mapa de Objetivos

El truco de esta quincena está pensado tanto para conocer los objetivos de los participantes a nuestra acción formativa, como para comprobar si nos estamos acercando a los mismos y revisar los contenidos trabajados hasta un momento determinado.

En primer lugar y por grupos, los participantes definirán un objetivo a conseguir durante  el curso y elegirán una palabra para representarlo. Tras ello les preguntaremos (ahora a nivel individual) en qué punto se encuentran en este momento en relación con dicho objetivo y que también busquen una etiqueta que lo defina. A continuación cada grupo dibujará un mapa en el que ubicarán el objetivo común y el lugar en el que se encuentran cada uno de ellos de modo en que veamos representada la distancia entre la meta y su punto de partida.

Durante el curso visitaremos continuamente el mapa para comprobar si nos estamos acercando al objetivo y repasar contenidos. Para ello solicitaremos que ubiquen como hitos las diferentes ideas que van surgiendo en el curso. Para dinamizar esta parte de la actividad podemos introducir preguntas como: ¿Cuál sería el siguiente paso a dar? ¿Cómo podemos recuperar el camino? ¿Qué hace que nos alejemos del objetivo? ¿Qué ha permitido que estemos más cerca?


lunes, 1 de octubre de 2012

¿A qué hemos venido?


En ocasiones, las razones que han llevado a los participantes de un curso a asistir al mismo pueden diferir bastante de entre unos y otros e incluso alejarse de su supuesto objetivo. Conocerlas y gestionarlas resulta fundamental para el buen desarrollo de las sesiones.

Si sabemos (o tenemos la sensación) que en un grupo de formación nos vamos a encontrar con una situación como la descrita, podemos introducir las siguientes preguntas en la rueda de presentaciones o como ejercicio inicial (ya sea escrito, en grupos, individual...):

 1.- ¿Qué hacemos aquí? 
Con esta pregunta tan directa invitaremos a los participantes a que reflexionen  y compartan las razones o motivaciones que les han llevado a venir al curso y sus expectativas sobre el mismo.

2.-¿Es éste el foro adecuado?
Esta pregunta tiene como objetivo establecer el círculo de influencia en el que se sitúa la acción formativa. En otras palabras, en ocasiones, los participantes asisten a cursos con la idea de alcanzar unos objetivos que la formación tal vez no sea la mejor herramienta para conseguirlos. Reflexionar sobre mis objetivos y sobre dónde estoy puede ayudarme a no generar falsas expectativas.

3.-¿Qué podemos hacer desde aquí para alcanzar ese objetivo?
El hecho de que las motivaciones que hacen que una persona venga al curso no se ajusten a las que nosotros habíamos previsto (o consideremos óptimas), o que difieran entre los participantes, no quiere decir que desde el marco de nuestra acción formativa no podamos contribuir a darles respuesta en la medida que sea posible. Así pues, con esta pregunta estableceremos cómo podemos contribuir entre todos para satisfacer esas expectativas, qué está dentro del alcance del curso y qué debería tratarse en otro tipo de foro.

sábado, 15 de septiembre de 2012

La mejor herramienta

Recientemente recordaba a un profesor que tuve durante todo el bachillerato y repasando mentalmente sus virtudes mis pensamientos derivaron en cuáles son las cualidades de un buen formador. 

M.P. era cercano, utilizaba el humor, explicaba anécdotas, dominaba el lenguaje, nos proponía originales ejercicios... Ciertamente no sabría señalar cuál de estas características supera en importancia a las demás, ya que todas ellas son muy útiles.

Un día descubrí que alguna de esas anécdotas que nos explicaba no había ocurrido nunca y que alguna de sus "explicaciones" era algo más que inexacta. Desde entonces todo lo que aprendí de él y que no haya podido contrastar con otras fuentes (profesores posteriores, documentos...) lo tengo en cuarentena.

Así pues, en mi opinión, la herramienta más importante que tiene un formador es su credibilidad.

Algunos consejos para cultivarla:

  1. Actualizar continuamente nuestros conocimientos en especial sobre aquellos contenidos sobre los que se verse nuestra actividad docente.
  2. No mentir, y con esto no me refiero solamente a no transmitir información que sepamos que no es cierta, me refiero a no transmitir ninguna información sobre la que no tengamos la certeza de que sea verdadera.
  3. Reconocer explícitamente que no conocemos un tema antes de crear in situ un nuevo teorema, ley científica o técnica exitosa.
  4. Señalar a los participantes cuando estamos hablando desde el conocimiento y cuando estamos mostrando una opinión.


sábado, 1 de septiembre de 2012

Si fuera...

Acabas de llegar a un curso y el formador solicita que nos presentemos diciendo nuestro nombre, edad, empresa y cargo, aficiones... vamos, evidencias de que va a ser lo de siempre. Si quieres liderar un curso diferente debe abrirse de forma que invite a pensar que lo que va a suceder en ese aula va a ser diferente.
 
Un recurso que utilizo mucho para iniciar una acción formativa con un toque de sorpresa es añadir preguntas especiales a las puramente formales. Para ello dispongo de múltiples tarjetas del tipo "Si fueras un animal doméstico ¿Cuál serías?" o "Si fueras un personaje histórico ¿Cuál serías?" cada participante, tras presentarse de forma estándar, tomará una pregunta que leerá en voz alta y responderá.

A raíz de la respuesta del participante podemos hacer una primera aproximación al contenido del curso formulando dos nuevas preguntas: ¿Qué te ha llevado a elegir 'x'? y ¿Qué puede hacer 'x' en realción al tema del curso?
 
Por ejemplo, imagina que estamos en un curso de ventas y a la pregunta  "Si fueras un animal salvaje ¿Cuál serías?" un participante responde "un tigre",  a continuación le preguntaremos "¿Qué te lleva a elegirlo?"  y escucharemos su respuesta: "por mi fuerza" . Ya conocemos qué significa para el participante su elección, ahora invitémosle a que la relacione con el contenido "Imagina que soy un cliente, ¿Cómo puede ayudarme el tigre a tomar una decisión?.

miércoles, 15 de agosto de 2012

La inspiración no suele avisar

La inspiración viene cuando ella desea y nunca avisa. Podemos estar horas pensando en cómo plantear una sesión de formación sin ningún resultado y de pronto en el metro, en la sala de espera de un médico o, como en el caso de este post, leyendo El señor de las moscas en una piscina, las musas llaman a la puerta con un torrente de ideas.

Un fenómeno paralelo es que la memoria suele actuar de forma sádica con la creatividad y tras la chispa de inspiración corremos el riesgo de no recordar nada en el momento en que ya podamos dar forma a esa idea. 

El truco de hoy es simple a la par que práctico: lleva siempre un bolígrafo y una pequeña libreta donde anotar esas ideas, aprovecha que se ha abierto el grifo y escribe todo lo que se te ocurra (ya le encontrarás aplicación) recuerda que cuando quieras crear tal vez no puedas.

Hoy en día todos los móviles tienen la posibilidad de introducir y guardar notas, por lo que en el 95% de ocasiones dispondrás de un dispositivo donde anotar y almacenar tu idea, si bien es cierto que no tendrá el encanto de unas líneas escritas en una servilleta de papel, una tarjeta de metro o en el interior de la portada de un clásico de la literatura universal.

miércoles, 1 de agosto de 2012

Acertar con los casos

El estudio de casos es una técnica contrastada para revisar y profundizar contenidos, si bien es cierto que si el caso no se ajusta muy bien a la realidad de los participantes éstos pueden percibirlo como algo ajeno y, por lo tanto, no "comprar" el ejercicio y, en el peor de los casos, el contenido.

Un modo de evitar este riesgo y  además dar un paso hacia la transferencia, es solicitar a los participantes que expongan los casos que más les preocupan ya sea por su frecuencia o dificultad y trabajar en cómo podemos aplicar las técnicas propuestas para resolverlos.

Por ejemplo, si los contenidos del curso están relacionados con una técnica para resolver quejas en cuatro pasos, preguntaremos al grupo cuáles son las quejas con las que más se enfrentan, les pediremos que seleccionen un número concreto y las resolveremos en grupo siguiendo cada uno de los pasos propuestos en nuestro método.

Para completar este particular estudio del caso, podemos añadir preguntas del tipo ¿Qué dificultades podemos encontrarnos? ¿De qué otro modo podemos resolver este paso?...