lunes, 2 de julio de 2012

Post Low Cost

Dicen los expertos que aquéllo que no pones en práctica durante las tres semanas posteriores a la participación en un curso difícilmente lo integrarás en tu repertorio de recursos, por lo que un vez finalizado el trabajo en el aula comienza la tarea más delicada de todo el proceso: movilizar la transferencia de los contenidos al día a día.

Una de las palancas a accionar es que el participante siga "enganchado" a los contenidos una vez finalizado el curso, para lo que resulta de gran utilidad enviarle diferentes mensajes durante esas tres semanas. ¿Qué tipo de mensajes? Aquí tienes unos ejemplos:

1.-Visión de consultor. Envía un mensaje de agradecimiento y añade aquéllas cuestiones que, desde tu experiencia en el aula, consideras que constituyen puntos fuertes y aquéllas otras que son puntos que podrían mejorarse llevando a la acción lo trabajado en el curso. Si no es posible individualizarlo puedes dar feedback a nivel de grupo.

2.-Material por partes.En lugar de enviar el material del curso en un sólo correo, remítelo en diferentes (vg. por capítulos) añadiendo comentarios específicos sobre ellos, como por ejemplo, hacer referencia a algún comentario de valor que surgió en el aula.

3.-Revisar compromisos. Otro tipo de mensaje es revisar el cumplimiento de los compromisos que pudieran haberse adquirido durante el curso. Por ejemplo, si los participantes se comprometieron a realizar algún tipo de acción concreta, preguntar sobre si se ha realizado o no, y sobre cómo ha ido.

4.-Experiencias de otros participantes. Incluye en tus mensajes experiencias sobre cómo los participantes (a ese u otros grupos) han intentado poner en práctica lo trabajado en durante el curso, sus dificultades y lo que les ayudó a superarlas. Aprovecha este tipo de mensaje para incentivar que compartan toda oportunidad que hayan tenido de poner en práctica lo aprendido.

5.-Otros materiales. Distribuye todo tipo de materiales complementarios com pueden ser enlaces con videos, artículos, blogs... relacionados con la materia.

6.-Pregunta, pregunta, pregunta... Añade preguntas de reflexión en todas tus comunicaciones.

viernes, 15 de junio de 2012

¿Qué me llevo de...?

Cuando estamos llevando a cabo una acción de varios días es importante revisar a diario si estamos cumpliendo tanto con los objetivos pedagógicos que nos habíamos marcado, como con las expectativas de los participantes. Para ello suelo utilizar el truco de hoy.

Para cerrar cada jornada formularemos la pregunta ¿Qué me llevo del día de hoy? y permitiremos que cada participante exprese cómo está valorando el curso. En función de las repuestas podemos plantear otras preguntas que nos permitan evaluar la utilidad que le otorgan a los contenidos trabajados, como por ejemplo, ¿Qué pondrás en práctica primero? o ¿Cómo te ayudará en tu puesto de trabajo?.

Con la respuesta a estas preguntas podremos ver el encaje de nuestra oferta de recursos con su realidad o necesidades, teniendo la posibilidad de reformular nuestros objetivos,la forma de transmitirlos, cambiar prioridades, modificar ejercicios u otras acciones para reconducir la situación. En este sentido es muy útil preguntar ¿Qué esperas de la próxima sesión?

Por cierto ¿qué te has llevado de este truco? ¿sobre qué tema te gustaría que fuera el siguiente?

viernes, 1 de junio de 2012

Pregunta o Respuesta

Aquí os presento un juego de preguntas y respuestas muy útil para repasar contenidos. Entrega una plantilla como la que se muestra en la imagen a cada uno de los participantes. Individualmente deberán escribir en ella sobre los temas trabajados preguntas o respuestas a preguntas.

Una vez completada, se recogerán y repartirán de modo en que a todos les toque una ficha  que no sea la suya. Lo que sigue lo puedes imaginar, los participantes deberán completarla dotando de preguntas a las respuestas escritas y de respuestas a las preguntas.

Finalizado el tiempo oportuno tomaremos las tarjetas y comentaremos una a una las preguntas y respuestas allí escritas. Al realizar esta tarea podemos anotar en el papelógrafo la información o tema al que hacen referencia y una vez revisadas todas formular las siguientes preguntas sobre la lista confeccionada:

¿Qué  elementos sobre los que se ha preguntado son los más importantes? ¿Cuáles no han aparecido en las preguntas? ¿Qué importancia tienen? ¿Qué podemos hacer para recordarlos?

martes, 15 de mayo de 2012

Puzzles de procesos

Una forma muy útil para trabajar en el aula cualquier tipo de proceso es disponer de cada uno de sus elementos impresos en hojas independientes de modo que podamos construirlo, desmontarlo y volverlo a rehacer, ya sea sobre un panel de corcho con chinchetas o con cinta adhesiva sobre una hoja de papelógrafo o una pared.

Con las piezas del proceso podemos presentar el contenido de un modo diferente, ya sea construyéndolo nosotros mismos mientras lo presentamos o solicitando a los participantes que intenten construirlo sin explicación previa. Personalmente, prefiero esta segunda opción ya que permite ver cuál es la "tendencia natural" del grupo. 

También nos permitirá revisar los contenidos "mezclando" o desmontando el modelo y solicitando a los participantes que lo vuelvan a construir. Una vez reconstruido podemos hacer preguntas de reflexión del tipo ¿Cuáles son los puntos clave del proceso? ¿Qué necesitamos para ponerlo en práctica? ¿Qué dificultades podemos encontrarnos?...

Y para finalizar dos beneficios más: se trata de una actividad que requiere acción, por lo que nos será muy útil para dinamizar al grupo en momentos de "bajón" y además, si no lo retiramos, nos aporta una exposición permanente al contenido.

martes, 1 de mayo de 2012

¿Quién es quién?

¿Has jugado alguna vez a este juego de mesa? Aquí te presento una versión muy útil para revisar conceptos así como para poner en práctica la técnica de utilizar preguntas.

Prepara en una hoja una lista con los conceptos que vayan a trabajarse o a revisar y un juego de tarjetas cada una de ellas con un concepto.

Entrega a cada participante o equipo la lista completa y una tarjeta. Como en el juego de mesa, a partir de este momento los equipos se formularán preguntas entre ellos acerca de los atributos que que tiene el concepto de sus rivales con el fin de descubrirlos.

Puedes establecer un sistema de puntuación en el que aceptar un concepto de otro equipo sume y no saber responder o responder de forma incorrecta a la pregunta sobre un atributo de tu concepto reste. Esta regla, además de aumentar el nivel competitivo, permite una mayor reflexión sobre los conceptos, sus características e implicaciones.

sábado, 14 de abril de 2012

Preguntas y Acción


¿Cómo podemos conseguir que los participantes piensen sobre un tema y al mismo tiempo incorporar actividad física en el aula? Haz preguntas que se respondan con movimiento.

Invita a los participantes a ponerse de pié en el centro de la sala y a partir de ahí formula preguntas al grupo con dos alternativas de respuesta (verdadero/falso, si/no...) aquéllos que se decanten por una de las dos opciones tendrán que desplazarse a un lado de la clase y los que prefieran la otra al otro. Cuando hayan respondido dirigiéndose a un lugar o al otro podemos explorar las respuestas con preguntas directas del tipo ¿qué te ha llevado a elegir esta opción?

Una de las preguntas que podemos realizar es: ¿Quién a va poner en práctica lo que hemos visto mañana mismo? A aquéllos que hayan respondido "sí" podemos preguntarles ¿Qué vas a hacer específicamente? ¿Cómo vas a hacerlo?... A los que la respuesta sea "no" ¿Qué te lleva a no intentarlo? ¿Qué necesitas para dar el paso?....


domingo, 1 de abril de 2012

Buscar el denominador común

Una de las principales barreras con la que nos podemos encontrar tanto para diseñar una acción formativa como a la hora de impartirla, es la diferencia entre la perspectiva desde la que observamos los contenidos formador y participantes.

Además de kilos de empatía, un ingrediente muy útil para saltar este obstáculo es buscar cuál es el elemento común entre el participante y tú mismo y comunicarte desde ahí (tanto cuando se están diseñando los contenidos y didáctica, como en el aula).

Por ejemplo, cuando tengo un curso con vendedores desempolvo mi maletín y me presento como comercial, y cuando tengo un curso de gestión de equipos me presento desde mi faceta de responsable de un equipo de personas. Esto me permite comunicarme desde la misma perspectiva que los participantes y utilizando la primera persona del plural
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