miércoles, 5 de agosto de 2015

Pasapalabra (ii)

En el anterior post decía que os presentaría dos actividades basadas en el juego del rosco del concurso Pasapalabra. Aquí traigo la segunda. Se trata de un ejercicio que, tanto por la tarea propuesta como por el tiempo que consume, estaría indicado para cursos de al menos dos días de duración y que personalmente he explotado como revisión final.
Imprime en una hoja A3 un rosco con el abecedario y un espacio al lado de cada letra para escribir una palabra y entrégalo a cada equipo de trabajo. Previamente, selecciona una serie de palabras (entre 7 y 10) claramente relacionadas con los objetivos del curso o con conceptos/ideas fundamentales, tenlas anotadas pero  no las compartas con el grupo.
A partir de ahí disponen de 30 minutos para escribir una palabra que comience o contenga cada letra y que esté directamente relacionada con lo que se ha trabajado durante el curso, obteniéndose para cada palabra válida entre 5 y 0 puntos según la siguiente tabla:
5 puntos si coincide con la palabra que tú has escrito (si para esa letra hay)
4 puntos para palabra válida que comience por esa letra y ningún otro grupo haya utilizado.
3 puntos para palabra válida que comience por esa letra y otro/s grupo/s hayan utilizado.
2 puntos para palabra válida que contenga esa letra y ningún otro grupo haya utilizado.
1 punto para palabra válida que contenga esa letra y otro/s grupos la hayan utilizado.
0 puntos si no hay palabra o para palabras no válidas
Se considera palabra válida aquella que exista, esté claramente relacionada con los conceptos/ideas trabajadas con el curso (si la han de justificar mucho seguramente no lo sea) y su ortografía sea correcta. Antes de iniciar el tiempo explica este aspecto así y como la tabla de puntuaciones que mantendrás visible ya sea proyectada o en papelógrafo.
Finalizado el tiempo pasaremos a compartir las palabras escritas y a contabilizar los puntos obtenidos. Es nuestra última oportunidad para matizar cuestiones clave, por lo que dedica tiempo a comentar, debatir y dejar cerrado cada uno de los conceptos que hayan comentado y en especial aquéllos que tienes en tu lista.

lunes, 6 de julio de 2015

Pasapalabra (i)

Como he comentado en varias ocasiones, el utilizar un elemento competitivo o juego en el aula (ahora le llaman gamificación) nos puede ser muy útil tanto por la tarea en sí como por la energía o emociones que genera, y si se trata de uno con punch mediático todavía más.

En éste y el siguiente post os presento dos adaptaciones del famoso rosco del concurso Pasapalabra comenzando hoy por su versión más original.

Para cada una de las letras del abecedario seleccionaremos una palabra que comience por ella o la contenga y tenga una relación con los contenidos del curso (puede ser un concepto, un ejemplo, un paso de un proceso...) En función de lo amplio de los contenidos (o de nuestra inspiración al preparar el juego) utilizaremos todo el rosco o lo reduciremos. 

Haremos equipos y sortearemos el orden de participación. En cada turno y por orden alfabético leeremos una de nuestras definiciones. Si el equipo al que le toca acierta la palabra ganará un punto y si falla se le restará, si prefiere no jugársela siempre puede decir pasapalabra cediendo el turno al grupo siguiente.

Ganará el equipo que más puntos consiga y aprovecharemos las respuestas para reforzar conceptos, matizar ideas, desambiguar cuestiones... ten en cuenta estos objetivos a la hora de seleccionar las palabras y escribir las definiciones.






martes, 30 de junio de 2015

Dorsal Retirado

Una tradición de la NBA y de otras ligas deportivas, consiste en retirar el dorsal (número de jugador) de aquéllos que han destacado excepcionalmente durante su carrera, premio que se materializa colgando la camiseta con el nombre y número de dicho jugador en los pabellones de los equipos a los que ha pertenecido. Podemos utilizar esta tradición para repasar los contenidos clave de un curso.

Dibuja en  hojas de papelógrafo el dorso de camisetas deportivas, una por tema o bloque de contenido ,y numéralas según  el orden en que se han trabajado. Si es posible tenlas colgadas en todo momento en las paredes del aula.

Finalizado cada tema debemos elegir qué jugador merece que su dorsal sea retirado, esto es, decidir qué parte del contenido es la más importante o clave, pactar una etiqueta que la represente y poner ese nombre a la camiseta con el número del tema que estemos trabajando.

Conforme vayamos avanzando el curso tendremos a nuestra vista en todo momento las claves o factores cruciales de cada uno de sus bloques temáticos y para revisarlos es tan sencillo como cantar la alineación de nuestro particular All Stars.

jueves, 7 de mayo de 2015

Cata a ciegas

En ocasiones nos gustaría que los participantes en un curso compartieran un trabajo realizado,  y no lo hacemos por temor a "exponerles" al grupo, a que se juzguen por el grado de popularidad, o a que no surja la opinión real ya sea por aquéllo de Asch o por otra razón.

Una forma de superar este reto es realizar una "cata a ciegas" ¿Cómo? muy sencillo, elige el ejercicio que consideres oportuno (vg. preparar un proyecto, indicar cinco ideas para la implementación del tema que se está tratando...) y plantea que se haga por escrito. Cada participante lo hará individualmente y lo firmará con un pseudónimo que no hará público. 

Finalizado el ejercicio pasamos a la fase de valoraciones, haremos grupos y a cada uno de ellos le entregaremos tantos trabajos como miembros lo conformen (obviamente ninguno puede haber sido realizado por sus componentes) Cada trabajo será analizado una plantilla  (vg pidiendo que escriban lo que más les ha gustado del trabajo y lo que les genera alguna duda, que puntúen el tabajo en relación a una serie de variables...). 

Completado esto el formador recogerá todas las plantillas en las que se habrá escrito el pseudónimo del autor del ejercicio evaluado y entregará a cada uno de ellos el feedback sobre su trabajo.



jueves, 16 de abril de 2015

Mind the gap!

Recuerdo uno de los primeros proyectos de formación comercial en los que participé. Partimos de un modelo de venta consultiva inspirado en el método SPIN, se adaptó a la idiosincrasia de la empresa (los canales, jerga sectorial, tipo de clientes, productos...) se diseñó un itinerario de formación específico y muy conductual. Pero ya en las primeras sesiones llegamos a una inquietante conclusión: "Me da igual qué pregunten sobre Situación, Problema, Implicación o Necesidad, me conformaría con que preguntaran"

¿Qué había sucedido?  No evaluamos correctamente la distancia que había entre la situación real inicial y la situación final o deseada  y precisamente esta es la razón por la cual muchos proyectos tienen importantes dificultades de implantación, algunos incluso fracasan.

Veamos algunas posibles consecuencias de cometer este error:

1.- Marcar un objetivo ni Alcanzable ni Realista, con las consecuencias de alta probabilidad de fracaso que ello conllevaría. Si no sé exactamente en qué punto estoy y además la temática es nueva para mi, es posible que sea demasiado ambicioso a la hora de plantearme el objetivo. ¿Es mucho nadar 1000 metros al día si no lo he hecho nunca o es mejor nadar 40 piscinas?

2.- Trazar planes que no nos acerquen lo suficiente al objetivo. Por ejemplo, si hemos estimado que la brecha era de "100 metros" y realmente es de "200 metros" en muy posible que nos quedemos a "medio camino".

3.- Trazar planes que nos alejen  del objetivo. Por ejemplo, si tenemos que ir a Madrid no es lo mismo si lo hacemos desde Barcelona o desde Huelva (aunque la distancia es muy parecida). En otras palabras, no sólo importa la distancia, sino también la dirección.

4.- Seleccionar contenidos y dinámicas inadecuados para la consecución del objetivo del curso.

Así pues, cuando estés diseñando un curso, sea del tipo que sea, ten en cuenta desde dónde parten los participantes (real, no el teórico), a dónde tenemos que llegar y la distancia y dirección de la brecha entre esos dos puntos.




jueves, 19 de marzo de 2015

Se busca consultor

Recientemente escuchaba decir a un alto directivo que asumía una nueva responsabilidad que le había preguntado a su hija de doce años sobre qué tenía que hacer para afrontar el reto. Mientras le escuchaba sonreía porque mi hija de seis, Sara, la semana anterior me decía: "Papá, cuando tengas un curso les tienes que decir a los vendedores que para vender mucho tienen que ser amables y además no ser tacaños como el Señor Cangrejo de Bob Esponja" . Su frase me sorprendió mucho, no tanto por el mensaje en sí, sino porque yo le quería preguntar a ella qué le explicaría a alguien que tiene que vender.

¿A dónde quiero llegar? Cuando no sepas cómo afrontar un curso o simplemente quieras dar un giro a lo que has hecho anteriormente pregúntale cómo lo haría a alguien que no tenga nada que ver con esa temática. Su idea tiene más probabilidades de ser más innovadora, sin los prejuicios o limitaciones que a veces da la experiencia, práctica... que la que surja desde nuestro paradigma habitual.



martes, 24 de febrero de 2015

Cinco beneficios del aprendizaje colaborativo

El aprendizaje colaborativo consiste en establecer grupos  o comunidades de personas interesadas en los mismos temas o contenidos (por ejemplo que desempeñen la misma profesión)  con el fin de intercambiar experiencias, ideas, recursos, etc… El establecimiento de este tipo de grupos proporciona múltiples beneficios de los que destacamos cinco:

1.- La introducción de actividades colaborativas conlleva un mejor aterrizaje de los contenidos a la realidad particular de cada uno de los participantes. La participación en foros, debates, trabajos en equipo, interacción entre profesores y alumnos… permite que los temas tratados en el aula se centren sobre situaciones reales que están ocurriendo en el entorno profesional ya que el grupo es quien solicita hacia qué particularidades es necesario dirigir el debate.

2.-   El aprendizaje colaborativo facilita la implementación al puesto de trabajo de lo visto en el aula. Además de por lo indicado en el punto anterior, la comunidad constituye una red de apoyo para superar la resistencia al cambio o nuestras dudas, por ejemplo, comentando y validando las ideas con el grupo antes de ponerlas en marcha.

3.- Permite encontrar nuevas soluciones. Reflexionar, compartir y debatir sobre cómo afrontar un problema o reto, supone observarlo desde un punto de vista diferente al que normalmente solemos adoptar, obteniendo como resultado un mapa de alternativas más amplio. Si añadimos la máxima de Einstein “Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo” el beneficio es doble.

4.- La utilización de plataformas colaborativas más allá de la duración temporal del curso, hacen que éste no concluya del todo y se mantenga activada la voluntad de aprendizaje y el trabajar por consolidar los objetivos del mismo.


5.- Además de todo lo anterior, y como efecto del tipo de ejercicios y comunicación que se da, el aprendizaje colaborativo potencia habilidades como la resolución de problemas, la comunicación interpersonal e intrapersonal o la empatía.